
Ocasionalmente me sucede que ante una necesidad de respuesta a gigantes incertidumbres que se posan sobre mí y vienen a revolucionar mi quietud, surgen en la mente una infinidad de percepciones que me llevan al colapso y rompen con mi propósito inicial: brindar una respuesta, hallar una salida.
Entonces comprendo que tal vez, simplemente no la hay, tal vez no se que es lo que quiero, tal vez no se que es lo que hice para estar aquí, no se que hago, o debo hacer, o tal vez lo se, en algún recóndito lugar de mi ser.
Lo cierto es que en tal instancia, luego de aquel vahído, mi esencia me da una tregua y comienzan a surgir caminos (a modo de respuesta) y así los mismos sean dos, treinta o mil, a la hora de escoger cual debo tomar simplemente me inclino por aquel que muy a conciencia SE es solo de ida. Y no me importa………….porque…………quién dijo que del mismo espero regresar…???